Es probable que éste sea uno de los momentos que más he temido en mi vida. Siempre lo desconocido puede ser algo que nos aterrorice y nos paralice, sobre todo cuando son miedos repetitivos de instancias anteriores. La mejor manera de derribarlos es enfrentarlos, solo de esta manera sabremos si podremos trascender ese límite que finalmente se ha impuesto solo en nuestra mente.
Esa falsa modestia en la intención de vivir...
Pensé que, recuperando mis amores de la infancia, volvería a creer...
Pensé que, persiguiendo la justicia que me había sido negada amainaría el dolor de mi alma...
Pensé que, entre más tiempo dedicara a mis pasatiempos perdidos, menor sería la brecha que me separaría de la autonomía...
Pensé que sería sólo un tiempo corto
Pensé que, mi necesidad de soledad disminuiría en el tiempo, no que se acrecentaría
Pensé que tenía amigos para toda la vida
Pensé que podía ser una persona humana, capaz de amar, hasta que traicioné la confianza y jamás volví a confiar en mí de esa manera
Pensé que si albergaba una mente provista de imaginación y llena de conjeturas, alcanzaría una ansiada sabiduría
Pensé que entre más cuerpos recorriera mi alma, mayor sería la enseñanza
Pensé que el sacrificio valía la pena
Pensé, constantemente y muy a menudo, en la muerte
De hecho lo sigo haciendo, unos días con más fuerza que otros
Hace años pienso que es una opción de vida, para terminar los caminos equívocos que tomamos,
para tener una nueva pronta oportunidad,
para olvidar...
:) (metas a corto plazo cumplidas)
en la versión de las metas a corto plazo:
- terminar el libro dentro del deadline
- abrir facebook
- postear en facebook y en twitter una vez a la semana
Comer, rezar, amar...
...Una fuerza de la naturaleza que se rige por leyes tan reales como la ley de la gravedad. La regla de la física de la búsqueda viene a decir algo así: Si tienes el valor de dejar atrás todo lo que te protege y te consuela, lo cual puede ser cualquier cosa como tu casa o viejos rencores, y embarcarte en un viaje en búsqueda de la verdad, ya sea hacia lo interior o lo exterior, y si estás dispuesto a que todo lo que te pase en ese viaje te ilumine, y si aceptas como tu maestro a todo el que te encuentres en el camino, y si estás preparado sobre todo a afrontar y a perdonar algunas de las realidades muy duras de ti mismo, entonces la verdad no te será negada.